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¿Se dirige Estados Unidos a una recesión?

Después de que la Reserva Federal lanzara su mayor aumento de tipos de interés desde 1994, 75 puntos básicos, en su determinación para que la inflación llegue al objetivo del 2%, son muchos los expertos que vislumbran recesión en Estados Unidos, a pesar de que la Fed solo habla de desaceleración.

17 DE junio DE 2022. 14:00H Cristina Rodríguez (Nueva York)

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El índice de precios al consumidor aumentó un 8,6% en mayo respecto al año anterior, el salto más alto desde diciembre de 1981, y la inflación subyacente sin alimentos ni energía fue superior a lo esperado. Los economistas ahora esperan que la inflación subyacente supere el 3% para finales de 2023 y predicen que las tensiones geopolíticas y los costos de la energía mantendrán la inflación alta. Jerome Powell, el presidente de la Reserva Federal, dice que conseguir el objetivo del 2% "llevará tiempo y no será fácil", "pero no queremos provocar una recesión". Powell dijo que factores fuera del control del banco, como un aumento en los precios de las materias primas derivado de la guerra en Ucrania, podrían eliminar la posibilidad de un "aterrizaje suave". 

En términos generales, los mercados esperan entre 9 y 10 aumentos de tipos de interés desde ahora hasta principios de 2023, con incrementos de al menos 50 puntos básicos en cada una de las próximas tres reuniones del Comité Federal de Mercado Abierto y una tasa terminal del 4%. Es probable que una Fed más agresiva tenga un efecto dominó en toda la economía global.

Por lo pronto, la decisión de la Reserva Federal ha hecho que Wall Street se haya desplomado en la sesión del jueves. Además, con condiciones financieras más estrictas y una liquidación mundial de activos de riesgo en curso, el tradicional dólar estadounidense de refugio seguro ha subido significativamente en las últimas sesiones de negociación. Y esto afectará a los precios de las materias primas globales que se cotizan en dólares. 

A nivel nacional, los estadounidenses están sintiendo los efectos de la inflación a través de la subida del precio de la gasolina, la energía, la comida y, en general, el aumento del costo de vida. En cuanto a las grandes empresas, aún se encuentran en una situación financiera bastante sólida. Las declaraciones de quiebra corporativa en mayo fueron inferiores al ritmo del año pasado, según datos de S&P. De hecho, las presentaciones durante los primeros cinco meses de este año se encuentran en su nivel más bajo desde 2010.

Por supuesto, las empresas todavía sienten los efectos de la inflación. Los rendimientos de los bonos y el precio del petróleo y otras materias primas han aumentado. También hay más presión para pagar salarios más altos a los trabajadores. Pero las compañías no se están derrumbando bajo esta tensión. A diferencia de 2008 y recesiones anteriores, todavía hay un mercado laboral sólido. Y los balances de las empresas nunca se habían visto tan bien antes de las recesiones anteriores. La fortaleza actual de "Corporate America" puede no ser suficiente para evitar una recesión, pero podría significar que la contracción será mucho más corta que la de 2008 u otras recesiones anteriores. Aunque las empresas están en buena forma en este momento, la deuda corporativa podría ser una bomba de relojería si los tipos de interés aumentan drásticamente.

La mayoría de los economistas predice recesión en 2023

Algunos expertos como el estratega jefe de inversiones de Bank of America, Michael Hartnett, creen que ya "estamos en recesión técnica en Estados Unidos, pero no nos damos cuenta". Una encuesta a destacados economistas académicos realizada por el Financial Times muestra que es probable que la economía estadounidense entre en recesión el próximo año. Casi el 70% de los economistas encuestados predijeron que la Oficina Nacional de Investigación Económica (el organismo que informa cuando comienzan y terminan las recesiones) declarará una recesión en 2023.

Un tercio de los encuestados cree que la declaración de recesión ocurrirá durante la segunda mitad del próximo año, mientras que casi el 40% proyecta que será en el primer trimestre de 2023 y el 30% cree que será en la segunda mitad del próximo año. El 9% dijo que creía que una recesión comenzaría en la primera mitad de 2024, mientras que el 21% dijo que en la segunda mitad de 2024 o más tarde. Pero en lo que todos coinciden es en que habrá recesión teniendo en cuenta la situación actual. 

La mayoría de los economistas que participaron en la encuesta cree que las tensiones geopolíticas y el aumento de los costos de la energía serán los principales impulsores de la inflación durante el próximo año. El 14% piensa que las interrupciones continuas de la cadena de suministro, muchas de las cuales han sido el resultado de la pandemia de COVID-19, serían el principal impulsor de la inflación.

Incluso el presidente Joe Biden ha dicho en una entrevista a la agencia de noticias Associated Press que una recesión "no es inevitable" y confía en que Estados Unidos pueda superar la inflación. "Estamos en una posición más sólida que cualquier nación del mundo para superar esta inflación", dijo el presidente estadounidense, que comentó que "el pueblo estadounidense está realmente deprimido" después de dos años tumultuosos con la pandemia de coronavirus, la volatilidad en la economía y "ahora el aumento de los precios de la gasolina que están afectando los presupuestos familiares". A pesar de esto, Biden se muestra optimista ya que la tasa de desempleo está en el 3,6% y ha destacado "la relativa fortaleza" de Estados Unidos en el mundo.

Noticia actualizada: 17-06-2022 02:04

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