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Holanda: un país que practica la sencillez a alto nivel

Casi nadie es tan liberal como la sociedad holandesa, también en la economía donde los holandeses son altamente competitivos y prefieren un Estado pequeño.

17 DE agosto DE 2022. 08:27H Stefanie Claudia Müller

Rio Amstel Amsterdam dirigentesdigital

Los holandeses son, según varias encuestas, el pueblo más feliz de Europa, lo que tiene que ver con una cohesión social y una buena distribución de la riqueza entre sus 17 millones de habitantes. El país de quesos, tulipas y bicicletas, del cannabis, de los canales y molinos desprende, también en estos tiempos adversos, más energía que otros. La población está experimentando un verano histórico asistiendo a cómo el mar y las playas viven días únicos: sin viento y con temperaturas cerca de los 30 grados que se parecen a las de España. Por el momento, resultan ganadores en cuanto al cambio climático pero, a la larga, se presentan escenarios en los que Holanda estaría inundada a causa del incremento del nivel del mar. Sin embargo los holandeses son optimistas, algo que se ha comprobado durante la pandemia. Su patriotismo no está basado en su historia como nación navegante, sino en unos valores y virtudes comunes que se reflejan en la vida familiar y la educación. Entre ellos se encuentran el pragmatismo, la eficiencia, la amabilidad y la diligencia.

Los holandeses no tienen en absoluto fama de vagos o de permanecer parados pero sí alguna  de ser tacaños. Con un 3,3% de paro es para ellos mucho más difícil cubrir los numerosos puestos vacantes en turismo y transporte. Siendo pequeño es altamente eficiente con un PIB per cápita de 46.880 euros -casi 20.000 euros más que España-. Las cinco empresas más potentes son: el fabricante de semiconductores ASML Holding, Royal Dutch Shell, el gigante de producto domésticos Unilever, la plataforma de pago Adyen y Philips. El espíritu comerciante, abierto y liberal de los holandeses es también una cuestión de educación. En Holanda es normal que estudiantes ganen dinero durante su vida en la universidad y se independicen mucho antes que en España. Además, están más dispuestos a vivir en otras ciudades o países, lo que hace que los holandeses hablen inglés y alemán casi como una segunda lengua. Su cultura de negocios es una mezcla del neoliberalismo británico y de la idea del mercado de bienestar social de Alemania.

Los holandeses son en gran mayoría liberales pero con límites

Según la Oficina de Análisis de Política Económica neerlandesa (CPB) el PIB crecerá en 2022 un 3,6% y en 2023 un 1,7%. La inflación se elevará hasta el 5,2% en 2022 para luego bajar al 2,4% en 2023. Para 2022 se prevé un déficit del presupuesto del -2,5%. Su endeudamiento público es, con el 55% del PIB, uno de los más bajos de la UE lo que siempre les hace confrontar con países como España, Francia y Alemania dentro de las negociaciones sobre ayudas a fondo perdido o la estrategia del BCE para apoyar a los países del sur de Europa. En la negociación sobre los Next Generation EU Fonds, Pedro Sánchez y el premier holandés Mark Rutte han chocado varias veces. Finalmente, Holanda ha cedido a que España reciba otra vez 70.000 millones a fondo perdido pero con las exigencias de reformas en el mercado laboral y en el sistema de pensiones entre otras cosas.

Holanda es el enemigo natural de España en las negociaciones sobre fondos europeos

La cultura del uso de la bicicleta ha formado en gran medida el carácter de los, en su mayoría, protestantes. Pueden parecer duros y, a veces, arrogantes pero en general, seguros de sí mismos. Les gusta vivir bien, invertir en su casa, tienen buen gusto y les encanta estar fuera -  cerca del mar o de un canal. Son muy transparentes, directos y sinceros, por ello sus ventanas en las casas son muy grandes y no llevan cortinas. Así en Ámsterdam, Maastricht o Den Haag, igual que en los pueblos, los turistas pueden ver la decoración de los hogares y participar “en passant” en la intimidad de una familia holandesa sin que ella se sienta intimidada. Se les puede ver cocinando y comiendo en una mesa. Cuando salen de casa llevan a sus hijos en la bici en las que no llevan cascos normalmente. A diferencia de Alemania, no es una nación en la que predominan los automóviles, sino las bicicletas. Por ello tienen un límite de velocidad en sus autopistas de 100km/h durante el día, por la noche son 120km/h. En oposición, la agricultura holandesa tiene fama de usar muchos pesticidas que ya se han prohibido en Alemania.

Los Países Bajos son el segundo mayor exportador de productos agrarios del mundo, después de Estados Unidos. Sus productos más conocidos son las flores, el queso, los tomates, las verduras y hortalizas y la cerveza. Además, la ganadería intensiva es más habitual que la orgánica. Así, el suelo holandés está lleno de nitrato y amoniaco. Por lo tanto, los agricultores ahora deben renunciar a una gran parte de su ganado para mejor la calidad de la tierra y del aire, a lo que no están dispuestos. Se han dado varias incidencias violentas en manifestaciones de granjeros. Otra realidad menos positiva es que Holanda se ha vuelto un país caro. Se aprecia a la hora de repostar, por ejemplo. El litro de súper cuesta actualmente alrededor de 2,35€. En cuanto a alimentación, un plato de carne entre 16 y 25 euros en un restaurante medio, el pescado cuesta todavía más. Cierto es también que los holandeses ganan mucho más que la mayoría de los europeos. El sueldo medio bruto mensual es de 4.612 euros.

 

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