China ha estado en el ojo de todas las miradas en este 2021 debido a la mayor intervención estatal en la economía del país. A esto también se ha sumado la crisis de deuda en el sector inmobiliario que desató Evergrande. Todo ello ha hecho que grandes empresas como Alibaba o Tencent, entre otras, hayan sufrido severas correcciones en bolsa. Pero, ¿qué cabe esperar para el próximo año?
«Un sobresalto económico está casi asegurado. El endurecimiento de las condiciones de liquidez en el sector inmobiliario ya está provocando una ralentización de la construcción y de la compra de terrenos. La ralentización del sector inmobiliario puede tener importantes repercusiones en toda la economía china, especialmente dada la estrecha correlación entre la actividad inmobiliaria y el gasto de los consumidores», comenta Robin Parbrook, codirector de inversiones alternativas en renta variable asiática de Schroders.
Para el próximo año hay varios factores a tener en cuenta como la regulación en el sector de Internet -que pretende atajar la competencia desleal, el uso indebido de la información de los consumidores, etc.- es incierta. En segundo lugar, está a punto de aumentar considerablemente la competencia en las áreas clave de crecimiento de las empresas de Internet (como el comercio electrónico, la nube, los contenidos, etc.).
En tercer lugar, parece que las restricciones y regulaciones de contenidos seguirán siendo estrictas en el futuro inmediato. Las plataformas podrían tener que aplicar normas de autocensura cada vez más severas: los contenidos extranjeros estarán muy restringidos y los locales podrían ser menos atractivos, lo que podría afectar al consumo y a los ingresos por publicidad.
«En resumen, creemos que 2022 será un año difícil para el sector de Internet en China en términos de rentabilidad, ya que la competencia y las regulaciones empiezan a afectar de verdad. Y esto llegará en un momento en que la economía se está desacelerando y los costes (como los salarios de los trabajadores y los seguros) están aumentando», añade Toby Hudson, director de inversiones de renta variable asiática ex Japón de Schroders.
Sin embargo, el panorama es diferente en el caso de India. Los dos expertos citados aseguran estar positivos en cuanto al potencial a largo plazo en muchos sectores de la India. Con la mejora de las infraestructuras y el despliegue de la digitalización, las perspectivas de la economía india son más prometedoras que las de muchos otros países asiáticos en desarrollo. El problema en India son las valoraciones, que se han disparado. Sin embargo, todavía hay una gran acumulación de IPOs y colocaciones en la India que pueden ofrecer oportunidades de inversión.
Perspectivas 2022: renta variable asiática, excluyendo Japón
La crisis de deuda Evergrande pasa factura y se hace notar en el sector: claves de mercado
2021-12-08 23:06:22