economia

Santander espera cerrar 2020 en pérdidas contables tras los ajustes

El consejero delegado del banco, José Antonio Álvarez, cree que se debería discriminar por entidades, en función de la situación de cada una

29 DE julio DE 2020. 12:00H Mario Talavera

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Los ajustes contables del Banco Santander de 12.600 millones que ha realizado en este primer semestre lastrarán el resultado de la entidad en todo 2020. Así, según ha explicado el consejero delegado del banco, José Antonio Álvarez, las pérdidas de 10.800 euros que ha supuesto esta anotación en el primer semestre provocará que se produzcan pérdidas a final de año.

En ese sentido, hay que precisar que la entidad consiguió un beneficio de 1.908 millones de euros si se excluye dicho ajuste, al que Álvarez espera añadir una cifra similar en la segunda mitad del año si bien esto no bastaría para recuperar las pérdidas de 10.800 millones de euros que ha registrado: "No esperamos generar beneficios equivalentes".

En todo caso, eso no evita que el Banco Santander prevea distribuir un scrip dividend de 0,10 euros por acción. Álvarez defiende que esta política no contradice la recomendación del BCE de no repartir dividendos. "Estamos hablando de un scrip dividend, que es en acciones", ha excusado Álvarez.

Sin embargo, el consejero delegado del banco ha mostrado su confianza en que la recomendación del BCE sobre los dividendos se retire el año que viene. "Espero que los reguladores no extiendan la recomendación a todas las entidades sin distinguir su posición", expone Álvarez, quien cree que cada banco debe poder decidir o no si reparte dividendos en función de su propia situación.

En esa línea, Álvarez considera que esta recomendación del organismo supervisor europeo perjudica a la cotización en bolsa, dado que el inversor se enfrenta a un coste mayor para unos beneficios menores. Por ello, el segundo dirigente del banco rechaza la recomendación actual: "No puede ser café para todos".

También se ha referido a la situación de sus oficinas que, según ha explicado, tendrán que adaptarse al servicio que requieren los clientes: "La plantilla descenderá en algunos sitios y aumentará en otros". Según ha explicado, en este momento están cerradas en torno a 700 oficinas de un total de 3.300 que la entidad tiene en España, aunque Álvarez cree que julio y agosto son meses propicios para el cierre de algunas oficinas por descansos en la plantilla, entre otras razones.

En cuanto a la posibilidad de que el banco participe en fusiones tanto en España como a nivel Europeo, Álvarez señala que Santander no formará parte: "En Santander no estamos en esto ahora". En su caso, cuenta con la baza de la integración regional y su escala, "que ya es grande", dice Álvarez. No obstante, aclara que el acuerdo europeo puede llevar a un "mercado único más integrado" en el que serían más probables las fusiones.

También se ha referido a la posibilidad de que crezca la morosidad: "Lo lógico es que suba la tasa de morosidad". En ese sentido, Santander ha realizado provisiones para enfrentar un empeoramiento de la situación, aunque tras la finalización de ciertas moratorias este mes de junio, el balance sigue siendo positivo: 98% de clientes en situación normal, frente al resto que incurrirían en morosidad.


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