fondos

Legg Mason: "Vemos un interés mayor por productos ilíquidos entre el inversor institucional"

Positivos pero prudentes. Es la visión con la que afrontan 2020 en Legg Mason Global AM, gestora que agrupa a otras nueve firmas especializadas bajo su paraguas y que contaba con activos bajo gestión por 803.000 millones de dólares a cierre del último ejercicio. Su responsable para España y Portugal desde 2007, Javier Mallo, explica los objetivos y la visión de esta gestora, que apuesta por la gestión activa a medio y largo plazo.

21 DE febrero DE 2020. 08:00H Rocío Arviza

¿Qué objetivos se marcan desde la gestora para este año en el mercado español?

El primero es seguir manteniendo el nivel de apoyo y de servicio que tenemos con todos nuestros distribuidores y clientes institucionales en España, Portugal y Andorra porque creemos que ahí está la clave. En un mercado tan competitivo como en el que estamos, el nivel de servicio marca una diferencia importante. En segundo lugar, diversificar nuestra gama, tanto por producto como por filial. Legg Mason es una gestora global que trabaja a través de 9 gestoras que son independientes y especialistas en áreas concretas. Para nosotros es muy importante ampliar la gama de productos disponible para el cliente para que éste tenga una capacidad de elección más amplia. También nos proponemos darles protagonismo a las filiales que se han adquirido más recientemente y vemos fundamental seguir desarrollando alianzas estratégicas con clientes. Tenemos una gama de productos UCITS muy interesante y completa, pero el cliente institucional y el distribuidor de hoy en día pide más cosas: servicios, valor añadido, asesoramiento, que colaboremos con ellos en distintos proyectos... Además, vemos dentro del cliente institucional un interés cada vez mayor por productos ilíquidos, por productos alternativos en el actual entorno de tipos bajos (...) y este es otro aspecto en el que nos tenemos que centrar. Por otro lado, otro de nuestros objetivos en la oficina de Madrid es que se conozca la capacidad de gestión ESG de nuestras filiales. Es una tendencia de la que se habla mucho en España desde hace año y medio y nosotros lo llevamos haciendo desde hace décadas.

¿Qué logros destacaría de 2019?

Ha sido un año en el que hemos invertido mucho esfuerzo en dotar de mayores recursos a la oficina de Legg Mason en Dublín. Las distintas sucursales de Europa hemos pasado a depender de la matriz de Londres a Irlanda por las necesidades que se presentaban de cara a afrontar el Brexit. De este modo, nos hemos adaptado muy rápido y podemos seguir teniendo presencia local y seguir dando el apoyo y el nivel de servicio que estamos dando a nuestros clientes.

Legg Mason es una gestora con un modelo muy particular porque aúna a nueve filiales bajo un mismo paraguas, ¿cómo consiguen una imagen de marca unificada?

Al final esas filiales pertenecen a Legg Mason. Es complejo de gestionar pero se ofrece un valor añadido indiscutible para el cliente final. Cuando uno invierte a través de un producto de Legg Mason la ventaja es que ese producto está gestionado por un equipo independiente que está especializado en esa área concreta. Nosotros lo que ponemos encima es el paraguas de Legg Mason, que implica mayor soporte legal, compliance.... y un control de riesgo adicional al que aplica cada gestora. Aunamos lo mejor de los dos mundos: la especialización e independencia a la hora de gestionar y el tamaño y capacidad de distribución que ofrece Legg Mason a nivel global.

¿Buscan nuevas incorporaciones?

Con las adquisiciones que hemos hecho en los últimos cinco años hemos ampliado muchísimo nuestra gama. Somos líderes en renta variable, líderes en renta fija con dos gestoras, en gestión alternativa con EnTrust Global o en activos inmobiliarios con Clarion Partners... Creo que nuestra gama es suficientemente amplia. Cuando hablamos de diversificar muchas veces significa traer cosas nuevas que ya existen en esas gestoras que tenemos. Lo que debemos hacer en Legg Mason es entender cuáles son las necesidades de nuestros clientes, identificar qué estrategias y equipos dentro de nuestras gestoras están haciendo algo que pueda ser solución a esas necesidades y traerlas a Europa.

¿En España qué es lo que más se demanda de la gama que ofrece Legg Mason?

Varía mucho en función del ciclo en el que estamos. Ahora mismo, se buscan estrategias algo más conservadoras, que puedan preservar capital porque, aunque las perspectivas son positivas, creemos que va a ser un año volátil. Somos optimistas, pero prudentes. En este sentido vemos mucha demanda en infraestructuras cotizadas globales, con el fondo gestionado por RARE (Legg Mason RARE Infraes-tructure Value Fund) o en las estrategias más flexibles e innovadoras de renta fija, con el Legg Mason Western Asset Macro Opportunities Bond, que tiene capacidad para adaptarse a cualquier entorno de mercado. Además, seguimos viendo demanda en renta variable americana y a través de Clear Bridge Investments y Royce Investment Partners somos capaces de ofrecer una oferta muy amplia, desde grandes a pequeñas compañías.

¿Bolsa estadounidense pese a las valoraciones que se han alcanzado?

Nuestro escenario base es que estamos en un momento de ralentización puntual dentro de un periodo de expansión, en el que lo fundamental es la longitud y la magnitud de esa ralentización. En este contexto vemos potencial, pero creemos que hay que centrarse en esas compañías de mayor calidad, que nos den mayor confianza y que sean capaces de afrontar de mejor manera un entorno que va a ser volátil. La evolución de los mercados este año va a depender de varios factores, algunos de los cuales se han ido despejando en el último mes: Brexit, relación entre EE.UU. y China -un tema que está aquí para quedarse-, temas geopolíticos y las elecciones en EE.UU., que suelen coincidir con años positivos en bolsa.

¿Cómo hay que mirar este año a la renta fija?

Con algo más de prudencia que el año pasado, hay que ser mucho más selectivos en cuanto a qué clase de activos y qué bonos incorporar y, sobre todo, hay que tener estrategias flexibles porque permiten tener la capacidad de afrontar de manera positiva cualquier entorno de mercado. Hablo de flexibilidad en cuanto a capacidad para elegir distintos instrumentos y distintas herramientas a la hora de gestionar una cartera y de flexibilidad en cuanto a la rapidez en la implementación de estrategias con las que adaptarse a los cambios que pueda haber en el mercado.

¿Alguna opción alternativa que vean interesante?

Todo depende del perfil y de la capacidad que tenga el cliente para invertir, por ejemplo, en productos ilíquidos o fuera de estrategias UCITS. Dicho esto, nos están preguntando por temas de crédito estructurado en EE.UU, Real State en EE.UU dentro de la parte de multifamily -donde vemos que hay potencial en algunas ciudades que están creciendo en EE.UU y que siguen estando a precios atractivos-, Real State en logística... Y, dentro de alternativos líquidos, hay mucho interés por el tema de infraestructuras. Nuestro fondo ha dado rentabilidades superiores al 25% en 2019, con una importante preservación de capital por las propias características que tiene el sector y por la manera en la que nuestra filial RARE Infrastructure gestiona: una manera conservadora, que busca las compañías más sólidas y estables que se puedan ver menos afectadas por la posible volatilidad.

Entrevista realizada con anterioridad a la operación corporativa con Franklin Templeton

Artículos relacionados

Franklin Templeton se hace con Legg Mason para gestionar 1,5 billones
¿Por qué invertir en infraestructuras cotizadas?
Indexa: "Los inversores de fondos indexados se benefician del análisis que hace el mercado"