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Aguaduna aspira a convertirse en un referente de ciudades sostenibles

La familia Matutes Mestre y Espallargas contarán con Siemens como socio estratégico en este nuevo proyecto, cuya inversión total se sitúa por encima de los 2.000 millones de euros y esperan crear más de 30.000 empleos en los próximos 15 años

07 DE octubre DE 2020. 17:05H Dirigentes

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Naurigas Emprendimientos, compañía participada por las familias Matutes Mestre y Espallargas ha puesto en marcha un proyecto que busca asentar las bases de una generación de ciudades inteligentes. Aguaduna es el nombre que recibe esta iniciativa concebida en España, pero que se ubica en el municipio de Entre Ríos, en el litoral norte del estado de Bahía (Brasil) y cuyo desarrollo está previsto para el segundo trimestre de 2021. Se trata de un modelo replicable, que buscan implantar en cada continente a medio-largo plazo.

"Aguaduna es el primer proyecto del mundo que implementa un innovador modelo estratégico y empresarial de ciudad, donde la tecnología y la sostenibilidad son sus cimientos, que busca no solo recuperar el equilibrio entre sociedad y naturaleza para mejorar la calidad de vida de sus habitantes y preservar el entorno natural, también ser un centro clave para la actividad empresarial", explican en una nota.

Seed Global Advisoring (SGA), compañía española especializada en el desarrollo de proyectos, ha sido la encargada de conceptualizar y desarrollar Aguaduna. Asimismo, también cuentan con Siemens como socio estratégico para el desarrollo de soluciones del uso de datos a gran escala.

Hasta la fecha han invertido más de 20 millones de euros, a los que hay que sumar otros 250 millones adicionales en la primera fase, que se prolongará durante los próximos tres años. En total, se destinarán más de 2.000 millones, con una expectativa de crear más de 30.000 puestos de trabajo en 15 años.

En concreto, la primera fase se centra en la concesión de licencias a empresas que desarrollan su rama de actividad en los principales verticales del proyecto. Después se pasará a un desarrollo por etapas y un calendario de comercialización. Para ello, se está trabajando con socios especializados en la instalación de la infraestructura y con promotores verticales. "El objetivo es capitalizar el proyecto de Aguaduna ofreciendo acuerdos de licencia exclusiva a empresas innovadoras", precisan.

En este sentido, todas aquellas empresas que deseen establecerse en Aguaduna tendrán que asumir el compromiso de convertirse en activadores, es decir, deben estar dispuestas a la generación de empleos, a la formación y a atraer profesionales al proyecto, así como contribuir a mejorar el entorno natural y la biodiversidad de la región. En referencia a esto último, los promotores están trabajando con distintas certificaciones internacionales para garantizar la neutralidad de emisiones y un estilo de vida saludable. El proyecto se capitalizará a través de los acuerdos de licencias y de la emisión de bonos verdes.

Aproximadamente 380.000 personas, incluyendo habitantes de Entre Ríos y sus alrededores, se verán beneficiados del proyecto. En este sentido, cabe destacar su ubicación estratégica, que aporta "importantes influencias comerciales, tecnológicas y científicas", además de turísticas por su proximidad a ciudades como Salvador, Camaçari, Feira de Santana o Praia do Forte, en el municipio de Mata de São João. Así, prevén que tendrá una capacidad diaria para recibir 5.500 turistas.

La superficie de Aguaduna será de alrededor de 1.000 hectáreas y se estima que albergará a unos 36.000 residentes en un periodo de 15 años. Si se toma como referencia la población actual de Entre Ríos, esto equivale a un crecimiento del 10% anual. Respecto a su distribución, solamente el 14% del terreno estará cubierto por carreteras y edificios. El porcentaje restante serán superficies permeables, de las que el 37% se corresponden a áreas protegidas (Mata Atlántica, lagunas naturales y dunas) y el 49% a áreas verdes, parques y espacios verdes urbanizados. "Aguaduna será mucho más que una smart city. Su desarrollo reunirá en un mismo complejo primera residencia, polo de generación de innovación, espacios de educación y formación profesional e instalaciones turísticas, siempre en completa armonía con la naturaleza tropical de la región", comentan.

La movilidad de Aguaduna estará centralizada a través de una terminal intermodal, que servirá de intercambiador para los no residentes, así como de almacenamiento y punto de distribución logística. Para ello, dispondrán de un sistema que permitirá la circulación de todo tipo de medios de transporte sostenibles, tanto individuales como colectivos y estará gestionado por un software de uso público que fomentará el uso de la movilidad compartida de corta y larga distancia.

Asimismo, el diseño del proyecto incluye la reducción de grandes desplazamientos para las actividades diarias. El sistema de carreteras locales propone una ruptura con el modelo de circulación convencional, basado en una mayor atención a los peatones y los ciclistas, y el fomento de la adopción de vehículos compartidos en lugar de coches privados.

"Para que las ciudades sean sanas, dinámicas y perdurables deben ser concebidas y gestionadas como un ecosistema en equilibrio. Para que nuestra generación y las venideras ganen en calidad de vida es necesario que replanteemos la simbiosis sociedad-naturaleza y hagamos uso de la tecnología y del conocimiento como medio para la consecución de ciudades más habitables, resilientes y sostenibles", añade el empresario español Tarek Al Masri, socio de la firma Seed Global Advisoring (SGA) y responsable del desarrollo del proyecto. El dirigente también añade: "Elegimos Brasil como primer proyecto por su apuesta por acoger nuevas tendencias, avances e innovaciones. Además, se trata de una gran oportunidad para resolver los grandes desafíos en áreas como la infraestructura, la urbanización, la movilidad y la sostenibilidad".

De manera paralela, el modelo de gestión de la energía contará con sus propios sistemas de generación, distribución y control central, a fin de aumentar su eficiencia. Esto incluye el uso de energía renovable de una matriz diversificada que abarca energía solar, eólica y biomasa. En cuanto a la gestión de los recursos hídricos, Aguaduna contará con el uso de aguas residuales, captación de agua de lluvia y agua sólida agrícola entre otros sistemas. El proyecto también contempla una unidad de biomasa y una planta de tratamiento de aguas residuales.

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