De sobra es sabido que la tecnología ha llegado para mejorar la vida de los seres humanos bien a través de avances en la vida cotidiana o bien mediante progresos en los métodos de trabajo. Sin embargo, es precisamente este último escenario donde la tecnología cobra sentido siempre y cuando ésta se adapte al entorno […]
PYMESDirigentes Digital
| 13 mar 2019
De sobra es sabido que la tecnología ha llegado para mejorar la vida de los seres humanos bien a través de avances en la vida cotidiana o bien mediante progresos en los métodos de trabajo. Sin embargo, es precisamente este último escenario donde la tecnología cobra sentido siempre y cuando ésta se adapte al entorno para sacar lo mejor de cada empleado.
La multinacional de muebles de oficina, Steelcase, da un paso más allá y analiza como esta tecnología cambiará las rutinas de trabajo y, por ende, el espacio donde se lleva a cabo. Una revolución que llega después de la transformación que han vivido otros sectores y que expertos como el presidente de Steelcase España, Alejandro Pociña, se atreven a aseverar que, en menos de diez años, el modelo de espacio de trabajo actual será tan raro como lo es un walkman para escuchar música ahora mismo. “Las oficinas se encuentran ante el reto de reinventarse”, agrega.
Las principales líneas pasan por sensores incorporados a la silla para indicar cuando debemos levantarnos o cómo se puede mejorar la postura para evitar problemas musculares o mejorar nuestro ritmo de pensamiento. También abogan por una iluminación que varía en función del estado de ánimo del trabajador: cansado, concentrado o en pleno rendimiento.
La llegada de los asistentes virtuales como Alexa de Amazon, Siri de Apple o Cortana de Google han conseguido en un breve período de tiempo hacerse un hueco en la vida cotidiana. Estos dispositivos ofrecerán la posibilidad de realizar la mayor parte de las tareas administrativas diarias como transcribir actas de reuniones, programar conferencias e, incluso, responder correos rutinarios y traducir.
La concepción de un espacio interconectado va ganando peso con salas de reuniones que sean capaces de registrar los comportamientos del trabajador en función de los datos depositados en sus dispositivos. Por su parte, los sensores bioinformados permitirán acondicionar el entorno a las preferencias del usuario en términos de privacidad visual, acústica o temperatura. La idea pasa por diseñar una oficina que maximice la experiencia laboral.
Una de las aproximaciones a este ambiente futurista viene de la mano de la realidad virtual y aumentada que, probablemente, pasarán a ser los principales modos de interacción. Entre las principales ventajas que citan los expertos de este tipo de comunicación frente a la que ofrece la pantalla bidimensional se encuentran la eliminación del ruido ambiental o las distracciones de los compañeros. “No desaparecerán los equipos distribuidos por el mundo, pero los aspectos más frustrantes de las interacciones con ellos sí”, señalan.
Llegados a este punto, la pregunta se fórmula sola: ¿cómo dotar de vida este entorno tan tecnológico para sacar lo mejor de cada uno? Desde Steelcase recomiendan la creación de ambientes más personales y cálidos que inviten a la creatividad y el bienestar del trabajador mediante una decoración que conecte con la naturaleza como puede ser el mobiliario con maderas o la habilitación de espacios al aire libre. El planteamiento pasa por reconvertir este lugar en un sitio al que los trabajadores acuden porque realmente quieren y no porque deben.