ESG

La política monetaria del BCE adopta nuevas medidas verdes y ajusta la tenencia de bonos

Aunque los expertos consideran que esta decisión va en la dirección correcta, hacen hincapié en que el ámbito de actuación de la entidad que preside Lagarde es limitado

06 DE julio DE 2022. 08:43H Alejandra Gómez

El Consejo de Gobierno del Banco Central Europeo (BCE) ha tomado nuevas medidas relativas al cambio climático en el marco de la política monetaria del Eurosistema. 

Así, la entidad que preside Lagarde ha decidido fundamentalmente ajustar las tenencias de bonos corporativos en las carteras de política monetaria del Eurosistema y su sistema de activos de garantía, introducir requisitos de información relacionados con el clima y mejorar sus prácticas de gestión de riesgos.

“La principal medida se refiere al compromiso del BCE de orientar sus tenencias de bonos corporativos hacia emisores con mejores resultados en materia de clima, mediante la reinversión de los bonos que venzan dentro de sus programas de compra en los próximos años. Además, el BCE actualizó su sistema de garantías, comprometiéndose a limitar la proporción de activos procedentes de emisores con una elevada huella de carbono y sugiriendo que tendrá en cuenta los riesgos del cambio climático al revisar los recortes, es decir, las reducciones aplicadas al valor de las garantías en función de su riesgo”, comenta  la economista senior de Federated Hermes, Silvia Dall’Angelo. 

Medidas adoptadas por el BCE: 

En primer lugar, la entidad bancaria del viejo continente ha señalado que el Eurosistema se propone descarbonizar gradualmente sus tenencias de bonos corporativos, en una trayectoria alineada con los objetivos del Acuerdo de París. De esta forma, orientará estas tenencias de bonos hacia emisores con mejor rendimiento climático mediante la reinversión de los importantes reembolsos previstos en los próximos años. 

“La mejora de los resultados climáticos se medirá en función de las menores emisiones de gases de efecto invernadero, los objetivos más ambiciosos de reducción de emisiones de carbono y la mejor divulgación de información relacionada con el clima.La inclinación significa que la proporción de activos en el balance del Eurosistema emitidos por empresas con un mejor rendimiento climático aumentará en comparación con la de las empresas con un peor rendimiento climático”, destaca el comunicado del BCE, para hacer hincapié en que el objetivo es mitigar los riesgos financieros relacionados con el clima en el balance del Eurosistema e incentivar a los emisores para que mejoren su información y reduzcan sus emisiones de carbono en el futuro.

De hecho, el BCE espera que las medidas se apliquen a partir de octubre de 2022, y empezará a publicar regularmente información relacionada con el clima sobre las tenencias de bonos corporativos a partir del primer trimestre de 2023.

Otra de las medidas adoptadas es relativa al sistema de garantías. De esta forma, la entidad comunica que limitará la proporción de activos emitidos por entidades con una elevada huella de carbono que pueden ser pignorados como garantía por las entidades de contrapartida individuales al obtener préstamos del Eurosistema. 

“El nuevo régimen de límites pretende reducir los riesgos financieros relacionados con el clima en las operaciones de crédito del Eurosistema”, comentan, para indicar que, en un primer momento, el Eurosistema aplicará dichos límites únicamente a los instrumentos de deuda negociables emitidos por empresas ajenas al sector financiero (sociedades no financieras). “Otras clases de activos podrían entrar en el nuevo régimen de límites a medida que mejore la calidad de los datos relacionados con el clima. Se espera que la medida se aplique antes de finales de 2024, siempre que se den las condiciones técnicas previas necesarias. Para animar a los bancos y a otras entidades de contrapartida a prepararse con antelación, el Eurosistema realizará pruebas del régimen de límites antes de su aplicación efectiva. A su debido tiempo se comunicarán más detalles, incluido el calendario.Además, a partir de este año, el Eurosistema tendrá en cuenta los riesgos del cambio climático al revisar los recortes aplicados a los bonos corporativos utilizados como garantía. Los recortes son reducciones aplicadas al valor de los activos de garantía en función de su riesgo”, añade el comunicado. 

También, el BCE ha especificado requisitos de información sobre el clima para los activos de garantía. De esta forma, el Eurosistema sólo aceptará como garantía en las operaciones de crédito del Eurosistema los activos negociables y los derechos de crédito de las empresas y de los deudores que cumplan con la Directiva sobre la presentación de informes de sostenibilidad de las empresas (CSRD), una vez que la directiva se aplique plenamente). 

“Dado que la aplicación de la Directiva sobre la sostenibilidad de las empresas se ha retrasado, se espera que los nuevos criterios de admisibilidad se apliquen a partir de 2026”, indican desde el BCE, que añaden que este requisito se aplicará a todas las empresas que entren en el ámbito de aplicación de la Directiva. “Ayudará a mejorar la divulgación y a generar mejores datos para las instituciones financieras, los inversores y la sociedad civil”, matiza la entidad.

Además, y en lo relativo a la evaluación y gestión de riesgos, el BCE ha decidido que el Eurosistema seguirá mejorando sus herramientas y capacidades de evaluación de riesgos para incluir mejor los riesgos relacionados con el clima, tales como por ejemplo, el análisis del BCE ha puesto de manifiesto que, a pesar de los progresos ya realizados por las agencias de calificación, los actuales estándares de divulgación no son todavía satisfactorios.

“Para mejorar la evaluación externa de los riesgos relacionados con el clima, el Eurosistema instará a las agencias de calificación a ser más transparentes sobre la forma en que incorporan los riesgos climáticos en sus calificaciones y a ser más ambiciosas en sus requisitos de divulgación de los riesgos climáticos”, indica el comunicado. 

“Nuestras medidas incentivan a las empresas e instituciones financieras a ser más transparentes sobre sus emisiones”

“Estas medidas están diseñadas de acuerdo con el objetivo principal del Eurosistema de mantener la estabilidad de precios, resalta el comunicado del BCE, para añadir que estas pretenden tener más en cuenta el riesgo financiero relacionado con el clima en el balance del Eurosistema y, en relación con su objetivo secundario, apoyar la transición ecológica de la economía en consonancia con los objetivos de neutralidad climática de la UE. “Además, nuestras medidas incentivan a las empresas e instituciones financieras a ser más transparentes sobre sus emisiones de carbono y a reducirlas”, matizan. 

"Con estas decisiones estamos convirtiendo nuestro compromiso de lucha contra el cambio climático en acciones reales", afirma la presidenta del BCE, Christine Lagarde, parra adjuntar: ”En el marco de nuestro mandato, estamos adoptando nuevas medidas concretas para incorporar el cambio climático a nuestras operaciones de política monetaria. Y, como parte de nuestra agenda climática en evolución, habrá más medidas para alinear nuestras actividades con los objetivos del Acuerdo de París.”

El BCE una tiene capacidad limitada, según los expertos

“El BCE dejó claro que las consideraciones sobre el cambio climático están subordinadas a sus objetivos de política monetaria. En consecuencia, el BCE aborda el cambio climático desde el punto de vista de la estabilidad financiera: la gestión y la reducción de los riesgos para la estabilidad financiera del sistema -incluidos los relacionados con el cambio climático- forman parte del mandato del banco central”, indica Silvia Dall’Angelo, aunque hace hincapié también en que aunque la medida del BCE es un paso en la dirección correcta, “los bancos centrales no pueden hacer mucho para abordar el cambio climático dentro de su limitado mandato”.

Y concreta:  “En última instancia, corresponde a los políticos elaborar planes concretos para luchar seriamente contra el cambio climático y sus implicaciones. Los gobiernos deben dirigir la transición verde, haciendo uso de la normativa y los incentivos, coordinándose a nivel mundial para garantizar una acción coherente (por ejemplo, con respecto a la fijación de precios del carbono) y una transición justa e inclusiva, y asegurándose de que el sector privado esté a bordo con asociaciones y proyectos conjuntos. Es cierto que, en el actual entorno de precios elevados de los combustibles fósiles y la abrumadora preocupación por la seguridad energética a corto plazo, se trata de una tarea especialmente difícil”.

Noticia actualizada: 06-07-2022 08:43

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