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¿En qué fijarse en medio del ruido?

En un entorno de riesgos políticos crecientes, con el conflicto comercial no resuelto entre China y EE.UU. de fondo. En un contexto de volatilidad, de desaceleración económica y de dudas, ¿ dónde pueden mirar los inversores? ¿Hay vías para escapar de tanto ruido, proteger la cartera y conseguir rentabilidad?

06 DE octubre DE 2019. 00:00H economía, negocios y finanzas

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El mercado siempre ofrece oportunidades, pero hay que buscarlas y no siempre es fácil. Los gestores tienen claro que los actuales son tiempos para mantener la calma, agarrar la brújula y no dejarse llevar por los impulsos. “La geopolítica más que los fundamentales de mercado es lo que nos ha llevado a una situación de daño de determinados sectores de la economía y con ello de los datos agregados en su conjunto”, subraya Araceli de Frutos, asesora de los fondos Alhaja Inversiones y Presea Talento Selección. “El sentimiento se ha tornado negativo y todo se ha precipitado hacia caídas generalizadas y en muchos casos injustificadas”, insiste.

Factores de riesgo

Son varios los factores de riesgo que enfrentan los mercados. A juicio de Stéphane Dutu, analista fundamental de Unigestion, pese a que los bancos centrales han intensificado su apoyo, “existen poderosas fuerzas negativas que continúan debilitando las acciones”. Riesgos como la desaceleración mundial, el conflicto comercial, el descenso de las estimaciones de ganancias o unas valoraciones aún demasiado altas. “Como resultado de la reducción del ritmo de crecimiento global, las expectativas de beneficios se han reducido, lo que es una carga para la renta variable. Y con valoraciones de las acciones ya materialmente por encima de su media histórica, se espera que los niveles actuales no sean sostenibles”, subraya.

De ahí que defienda que el posicionamiento defensivo adoptado por Unigestión en las carteras de renta variable europea a mediados de 2018 “todavía está justificado”.

¿Hay opciones?

“La selección de valores y la cobertura de la cartera van a ser fundamentales para intentar “ganar” al mercado. (...) La volatilidad es oportunidad y en este caso concreto sólo hay que esperar y tener paciencia para que todo vuelva a su cauce”, señala Araceli de Frutos. Asegura que “hay que alejarse el ruido geopolítico y concentrarse en los beneficios empresariales. En un entorno de tipos bajos, la renta variable se muestra como la mejor opción para obtener rentabilidad”. Eso sí, todo con mucha cautela y moderación. Es decir, la idea pasaría por “tener una combinación de valores cíclicos y defensivos primando el balance saneado de las compañías, la generación de caja y la sostenibilidad del dividendo”.

Para Igor de Maak, gestor de fondos y portavoz en la gestora DNCA (afiliada a Natixis IM), la situación de los tipos de interés de la deuda es preocupante e indica que los inversores, una vez más, están anticipando una recesión o, al menos, una fuerte desaceleración económica. Algo que, a su juicio, “presenta una lucha por la gestión orientada al valor, que consiste en comprar valores que ofrecen descuento o están olvidados”. Parafraseando al filósofo y escritor Jean-Jacques Rousseau, De Maak recuerda la máxima de que “la paciencia es amarga pero su fruto es dulce”.

Por su parte, José María Luna, socio de Luna-Sevilla Asesores Patrimoniales, tiene clara la receta a aplicar en el actual contexto marcado por el ruido. Para empezar contar siempre con algo de liquidez en cartera, pero se fija también en activos en todo el abanico de riesgo.

En este sentido, en renta fija, apostaría por “deuda corporativa europea de muy corto plazo con bajas comisiones y deuda de medio plazo corporativa europea y estadounidense ( sin cubrir riesgo divisa)”. Además, tendría “fondos de retorno absoluto que realmente defiendan una cartera” y, en cuanto a renta variable, cree que hay que mirar a bolsa estadounidense ( estilo crecimiento), al sector utilities en Europa y a productos de dividendo que hagan caja en un entorno de desaceleración económica. Junto a ello, en emergentes China le sigue gustando a largo plazo a pesar de todo el ruido e incluso Brasil.

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