domingo, 18 agosto 2019
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¿Qué esperar de los activos británicos con Johnson como piloto del Brexit?

Esto es lo que opinan los gestores de lo que cabe esperar ahora para el Brexit con Boris Johnson como líder conservador y nuevo primer ministro británico. Las principales gestoras analizan el efecto previsible para la Libra, la deuda y la bolsa. Todas esperan mayor volatilidad.

24 de julio de 2019. 08:00h Rocío Arviza
  • ¿Qué esperar de los activos británicos con Johnson como piloto del Brexit?

No han pasado ni 24 horas desde que Boris Johnson ganara las primarias de su partido, con un 66 por ciento de los votos, para hacerse con el liderazgo de los tories británicos y para pilotar la salida de Reino Unido de la UE. Las dimisiones de miembros del gobierno del ala pro-europea se han sucedido, la libra ha recortado algo de terreno pero la bolsa británica, con su victoria descontada, conseguía terminar la última jornada en positivo. ¿Cómo enfrentan los gestores su nombramiento?¿Qué cabe esperar de los activos británicos?

En Fidelity reconocen que seguirán muy pendientes de la evolución de la libra, que viene de recortar terreno de forma clara frente al dólar y al euro en los últimos tiempos. Respecto a la bolsa británica, Leigh Himsworth, gestor de renta variable británica de la gestora, asegura que “está muy barata frente a sus comparables”, sobre todo si hay acuerdo para el brexit o se celebra un nuevo referéndum. De hecho, considera que “dentro de unos años, podríamos volver la vista atrás y darnos cuenta de que este periodo ha sido lisa y llanamente una de las mejores oportunidades que hemos visto para invertir en la bolsa británica”.

Howard Cunningham, de Newton (que forma parte de BNY Mellon Investment Management) espera que aumenten la volatilidad y la incertidumbre, ya que aún quedan incógnitas por despejar sobre las condiciones del Brexit. “El resultado ya estaba descontado en gran medida. No obstante, opinamos que la libra y los gilts podrían registrar una mayor volatilidad si la incertidumbre sobre el Brexit se prolonga”, asegura. En concreto cree que hay margen para que la divisa de reino Unido se deprecie aún más. “Podría volver a los niveles mínimos que marcó justo después del referéndum de 2016 si ninguna de las partes cambia de postura con respecto a la negociación del acuerdo de salida”, asegura.

Más allá de los mercados

Para Azad Zangana, economista jefe europeo de Schroders, aunque el Brexit seguirá dividiendo, los estímulos fiscales ganarán más apoyos. “Después de años de austeridad, es casi seguro que Johnson cumplirá su promesa de campaña de flexibilizar la política fiscal”, apunta. No hay que olvidar que el gasto público como proporción del PIB se encuentra en su nivel más bajo desde el año fiscal 2003-2004. Sin embargo, los ingresos fiscales se encuentran en su nivel más alto desde 1985-1986. “Es probable que se produzcan recortes fiscales y un cierto aumento del gasto, pero ambas cosas requerirán tiempo para tener un impacto significativo en la economía”.

Un aumento del gasto público que también espera Howard Cunningham, de Newton. “En adelante, esperamos que aumenten el gasto público y las emisiones de deuda, puesto que Theresa May ya anunció el final de las medidas de austeridad. También es probable que se adopten medidas de contingencia ante la posibilidad de que el Brexit se salde sin acuerdo”.

Johnson como piloto del Brexit

Para Fidelity, la victoria de Boris Johnson termina con la disputa por el liderazgo en el gobierno de Reino Unido pero no cambia mucho más. “Las opciones del nuevo primer ministro en relación con el Brexit siguen siendo más o menos las mismas que las de su predecesora”, señalan. Es decir, un acuerdo de salida similar al presentado por Theresa may, unas elecciones generales con una mayoría más clara del Partido Conservador o un nuevo referéndum.

Desde AXA IM, su economista senior, David Page, se muestra reacio a considerar una salida de la UE sin acuerdo como el escenario central. “Nuestra convicción es que la saga Brexit persistirá más allá del 31 de octubre”, pese a que el nuevo primer ministro británico se ha comprometido con el último día de ese mes. Espera que Johnson busque más tiempo para proseguir unas negociaciones "fructíferas" con la UE o que el Parlamento fuerce un retraso, dos opciones que permitirían tiempo para unas elecciones generales o un nuevo referéndum.

En la misma línea, Azad Zangana, de Schroders, duda de que “Johnson consiga cambios significativos en el tiempo que tiene. Tanto el Parlamento como gran parte de Europa están a punto de interrumpir la actividad por las vacaciones de verano. (...) En realidad, el equipo de Johnson sólo dispone de unas pocas semanas para completar las negociaciones antes de la fecha límite del Brexit del 31 de octubre”.

Además, recuerda que el Parlamento seguirá bloqueado. “Mientras que a cierto nivel tiene sentido que Johnson utilice la amenaza del Brexit duro como estrategia de negociación, el defecto fatal es que las matemáticas parlamentarias no han cambiado y no tiene los apoyos suficientes para utilizar esta estrategia”.

En definitiva, hay cambio de liderazgo conservador y de primer ministro. Lo que no está claro es que eso vaya a significar un gran cambio respecto al Brexit. El reloj apremia.