martes, 23 julio 2019
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M&G pone el foco en la renta fija corporativa con grado de inversión

En un contexto de bajas o nulas rentabilidades de los bonos soberanos, de dudas entre los inversores y de expectativas de próximas nuevas actuaciones por parte de los bancos centrales, el director de inversión del área de renta fija de M&G, Nicolo Carpaneda, tiene clara la estrategia. Pasa por comprar más calidad en los diferentes segmentos de activos para cubrirse en caso de que surjan problemas económicos añadidos. Por ahí, y por fijarse en deuda de emergentes y en bonos corporativos ´investment grade´.

20 de junio de 2019. 14:36h Rocío Arviza
  • M&G pone el foco en la renta fija corporativa con grado de inversión

El director de inversión del área de renta fija de M&G, Nicolo Carpaneda, reconoce que está confuso con la realidad que muestran últimamente los mercados. Quien no cree que vayamos a una recesión compra actuvos de riesgo a cualquier precio. Quien tiene miedo hace lo propio con activos defensivos. El problema es que, según constata Carpaneda, “los dos extremos se están dando. Eso es raro y confunde”.

De ahí que en M&G la estrategia de las carteras de renta fija pase por comprar más calidad en los diferentes segmentos. Una de las propuestas es la inclusión de deuda emergente porque cree que “estamos en un contexto ideal para invertir en ella”, siempre que no suba mucho más el dólar. Pero en la gestora ponen el acento, sobre todo, en la deuda corporativa con grado de inversión. En Europa por los estímulos que se esperan y en EE.UU. porque, pese a los miedos, la marcha de la economía es buena. De hecho, Carpaneda no cree que la primera potencia mundial necesite ni por el lado del crecimiento ni por el de la inflación la implementación de más estímulos, a modo de rebaja de tipos de la FED. Otra cosa es la espiral que se retroalimenta con las expectativas que ya descuenta el mercado de reducción del precio del dinero en aras de evitar una temida recesión.

¿Qué deuda concreta?

El responsable de inversión del área de renta fija de M&G sitúa en el punto de mira en deuda de compañías americanas de sectores como el de telecomunicaciones o media que “están pagando más de 150 puntos básicos por encima de otros sectores”. Y en Europa se queda, en particular, con subordinados de bancos de países periféricos, con deuda corporativa del sector de utilities o de compañías automovilísticas “que dan un 2,3 o 4 por ciento”. Donde no se fijan desde la gestora es en sectores que dependan más de presiones externas, como el del metal o petróleo.

El BCE sí tiene armas

Nicolo Carpaneda desmiente que el organismo presidido por Mario Draghi no tenga más herramientas monetarias de actuación. En deuda soberana es cierto que el BCE está casi al límite de alcanzar el techo que se había puesto de comprar como máximo un tercio de los bonos de cada país y, además, ampliar la compra “no sería muy efectivo”. Pero sí que puede serlo por el lado de la deuda privada para añadir a la cartera de 178.000 millones de euros con la que ya cuenta. “Hay 490.000 millones de euros de bonos corporativos para comprar sin cambiar ninguna regla del BCE”, subraya.

Carpaneda calcula que un nuevo QE del Banco Central Europeo podría rebajar la rentabilidad de los bonos corporativos del 1 por ciento que rinde de media en la actualidad hasta el 0,6 por ciento.