martes, 18 junio 2019
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¿Qué pasa con el oro y por qué está bajista?

El metal dorado lleva desde la segunda mitad de febrero en terreno bajista y no consigue remontar del todo.

12 de abril de 2019. 13:59h Patricia Malagón
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El oro parece que no termina de coger vuelo en este 2019, a pesar de que estamos insertos en el final del ciclo económico. El metal dorado vivió una fuerte revalorización los últimos meses. En agosto tocó mínimos en los 1.174 dólares por onza, pero en febrero sobrepasó los 1.341 dólares. La explicación del auge es simple. Cuando las bolsas caen y la volatilidad toma protagonismo, los inversores miran a los activos refugio como lo es el oro.

Sin embargo, los repuntes del primer trimestre bursátil, el cambio en la política de los bancos centrales y la tregua comercial han jugado en contra. No hay que olvidar que el metal dorado es un activo que “permite diversificar bien la cartera porque cuando caen las acciones, el oro tiende a subir”, comenta señala el director de análisis de WisdomTree, Nitesh Shah. Es más, durante el año pasado, y con la mirada puesta en el fin del ciclo económico, la demanda mundial ha crecido un 4% y la de los bancos centrales, sobre todo emergentes, un 74%.

Las causas de la caída

El oro está ahora en el borde de los 1.300 dólares, sin embargo, explica Shah que “con las condiciones actuales, el oro tendería a subir y acabaría el año en 1.369 dólares por onza”. A pesar de ello, por ahora el buen rumbo en el resto de activos está haciendo que el oro no consiga remontar y entre en dinámica bajista.

Las causas se deben, básicamente a la extensión de la prórroga del Brexit que ha dado cierta tranquilidad a los mercados. Por otro lado, el acercamiento entre Estados Unidos y China parece que puede terminar pronto en un pacto comercial y dejar atrás las subidas arancelarias. Además, las bolsas han subido en estos tres primeros meses por encima del 11%.

Respaldado por el BCE

Sin embargo, aunque el oro se aprecie en momentos de dificultad, ahora puede buscar un impulso en la mala situación de Europa, especialmente. La decisión del BCE de mantener los tipos en el nivel actual y no actuar, por el momento, para cambiar los tipos del sistema bancario parecen ser los soportes en los que el oro podría volver a vivir un nuevo impulso.