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Los inversores se refugian ante la guerra comercial y la volatilidad que viene

La guerra comercial es el escenario con el que tendrán que convivir los inversores los próximos meses, que se enfrentan también a una creciente volatilidad que puede ir a más en la segunda parte del año.

06 DE octubre DE 2019. 00:00H Patricia Malagón

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El índice de volatilidad, llamado VIX, se ha disparado un 24% en las últimas horas y se encuentra en máximos de los últimos seis meses. El motivo de este fuerte aumento se encuentra, como no podía ser de otra manera, en la guerra comercial entre Estados Unidos y China.

El presidente Trump anunció la futura introducción de un impuesto del 10% sobre las importaciones de productos chinos por valor de 300.000 millones de dólares no gravados todavía. A diferencia de los impuestos anteriores, que afectaban principalmente a los bienes de capital y a los productos semielaborados, esta última medida gravará principalmente los bienes de consumo. Por lo tanto, esta vez, el efecto de los impuestos será mucho más perceptible para el consumidor estadounidense.

El lunes por la mañana, el gobierno chino informó que las empresas controladas por el Estado dejarían de comprar productos agrícolas estadounidenses y, además, permitió que su moneda se depreciara frente al dólar. El yuan ha cruzado el umbral psicológico de 7 dólares, un nivel que no se había alcanzado en más de 10 años. Esto marca una escalada significativa en la guerra comercial.

Los inversores se van a los activos refugio

Todos los mercados sufrieron descensos significativos, después de que el S&P500 estableciera un nuevo récord a finales de julio en los 3.025 puntos. “El mercado tiene en cuenta que el conflicto comercial puede estancarse. Los mercados bursátiles europeos también han cedido, de forma más pronunciada, porque la economía abierta se ve perjudicada cuando el comercio internacional se ralentiza. Esto se refleja en la persistente debilidad de las cifras de Europa, especialmente porque la amenaza del Brexit sigue existiendo.”, comentan en Bank Degroof Petercam

“Los activos refugio han funcionado muy bien”, comentan en el banco privado. El tipo de interés de los bonos del Estado volvió a bajar. El bono a 10 años de EE.UU., que fluctuó por encima del 2%, bajó al 1,76%. El Bund alemán ha seguido su tendencia a la baja y ya ha superado el -0,50%. Debido en particular al comentario de la Reserva Federal sobre el recorte de los tipos de interés, el dólar se fortaleció hasta casi 1,10 frente al euro. Otras monedas "refugio" como el yen y el franco suizo también tuvieron un buen comportamiento. Después de una corta consolidación, el oro continuó subiendo y alcanzó los 1.445 dólares por onza.

Lo que está por venir

“El aumento de las tensiones comerciales ejercerá una mayor presión a la baja sobre la actividad mundial, con la probabilidad de que los planes de inversión se retrasen o cancelen y de que el comercio sufra. China y la cadena de suministro asiática serán las más afectadas, pero el crecimiento de EE.UU. también se resentirá.”, señala Keith Wade, economista jefe y responsable de estrategia de Schroders

Junto con un dólar estadounidense más fuerte, este entorno podría llevar a la Reserva Federal a recortar los tipos de interés con mayor rapidez y en mayor medida. “Un movimiento así complacería al presidente estadounidense, aunque Trump también podría revertir su decisión sobre los aranceles con un tweet.”, agrega Wade.

“Es improbable que esta situación de volatilidad se resuelva a corto plazo”, afirma contundente Esty Dwek, responsable de estrategia global de mercado de Dynamic Solutions, una división de Natixis IM. “No obstante, mantenemos una visión constructiva sobre la renta variable ya que las expectativas de beneficios corporativos ya han sido rebajadas y la Fed (así como otros bancos centrales) probablemente continuarán apoyando a los mercados y la situación se deteriora mucho, Trump tratará de encontrar alguna tregua. Aún así, el camino será accidentado”, concluye.

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